Un amigo me dijo una vez que las ideas tienen vida propia. Que ellas eligen aparecer en tu cerebro por un rato, y que sí tú no les haces caso, ellas terminan por irse a otras cabezas en donde sí les hagan caso. Y que las ideas son capaces de desdoblarse y anidarse en varias mentes a la vez para garantizar que alguien las realizará. No se si eso será cierto o no, pero a lo largo de la historia se dan muchos casos de ideas casi paralelas para solucionar problemas que tenían años existiendo. Es así como Newton comparte con Leibniz la paternidad del cálculo diferencial, cómo Humpry Davy vivió siempre a la sombra de la bombilla de Thomas Alva Edison y cómo esté lucho hasta el fin de sus días por la patente del cinematógrafo contra los hermanos Lumiere.

Luis Indriago y quien esto escribe –Alcides León—llevábamos años intentando trabajar juntos en algún proyecto propio, ya que las veces que habíamos formado equipo todo fluía muy bien. Pero no encontrábamos el proyecto. Mientras tanto ambos fungimos como asesores honorarios de los proyectos del otro: yo opinaba sobre Bienactuar y las actividades de RSE  de Luis y el me ayudaba a darle forma a Hablandodeti. Esta interacción sincera y desinteresada nos llevo a encontrar el tema donde podíamos complementarnos: comunicación en la llamada web 2.0.

Luis con su experiencia como periodista, relacionista y blogger –además de su gran capacidad análisis—complementa mis conocimientos como tecnólogo, blogger y comunicador multimedia. Además ambos coincidimos en una pasión por la enseñanza, por el lado didáctico y académico que terminó de engranar este complejo escenario.

La comunicación en la web 2.0 se está dando, sin que muchas marcas y personas se den cuenta. Es un fenómeno de dimensiones increíbles, indetenible, que si bien no va a desplazar por completo a otros medios, si va a lograr un espacio importante en la difusión de la información. En próximas entradas hablaremos de eso, pero puedo asegurarles que es un error tan grande el subestimar las redes sociales y su influencia sobre las marcas como lo puede ser el sobreestimarlo.

Tal como dijera McLuhan “creamos las herramientas y luego estas nos transforman” y herramientas como Twitter y Facebook –por nombrar dos de las más representativas— están cambiando la forma en que las marcas y los usuarios se relacionan, y más vale la pena que todos los que trabajamos en el área de la comunicación estemos listos para afrontar los nuevos retos.