Un error clásico en las estrategias de PR es el hablar mal de la competencia. Aunque algunas veces parece necesario, este tipo de discurso no es el que genera mayor aceptación entre los seguidores de una marca, aunque si pueda ser el que levante más pasiones.

En nuestro ejercicio profesional quien esto escribe, así como Luis Indriago,siempre recomendamos evitar atacar a la competencia y cncentrarse en ensalzar las cosas buenas que hay del lado de adentro de la cerca. Y si hay que enfrentar a nuestra competencia –desde un punto de vista de PR—hacerlo frontalmente y basándose en hechos sólidos.

En el caso de Facebook y Burson Marsteller, entre los dos acordaron hacer una campaña “anónima” para lograr que terceros hablaran mal de Google y su política de privacidad de datos sociales. Un error que hoy día le costará mucho a ambas empresas.

La denuncia hecha desde un blog –que incluía los correos internos de BM—tendrá una fuerte repercusión en la imagen de BM como compañía seria y sin duda hará que muchos vean a Facebook como una empresa de la que hay que cuidarse, pues estará dispuesta a “todo” para obtener beneficios. Ya BM sacó un comunicado lamentando haber aceptado el encargo de Facebook, y la Internet está llena de comentarios al respecto. Habrá que ver en el devenir de los próximos días como manejan ambas empresas esta crisis, que pudo haberse evitado con un proceder correcto de PR. Las lecciones a aprender aquí son muchas y aunque el uso de SocialMedia aquí es sólo una arista más del problema, creo muy válido traerlo a colación acá para que las empresas y marcas se vean en ese espejo antes de ceder a la tentación de iniciar campañas “anónimas” contra la competencia. Por que de verdad que en SocialMedia, como en la vida 1.0, la verdad tienen la mala costumbre de ponerse de pie.