En nuestras labores cotidianas solemos reunirnos con muchas empresas que quieren sustituir eventos físicos por eventos virtuales – muchas veces impulsados por un interés en reducir los costos—y nuestra respuesta suele ser la misma: la socialización de los eventos es tan importante como socializar en las redes sociales mismas.

De hecho, algunos de los eventos físicos más interesantes que están ocurriendo hoy día se originan en las redes sociales y se terminan concretando en el mundo físico. Desde los famosos Tweetup de la NASA donde se unen usuarios selectos de tweeter que siguen las cuentas de NASA en la popular red del pajarito, hasta las versiones locales de encuentros entre grupos con intereses comunes, hasta pasando por los eventos de mercadeo de las diferentes marcas, los eventos actuales –originados en las redes sociales o no– suelen tener una dimensión extra: una vida fuera del tiempo del evento.

Si bien antes la gente hablaba de los eventos antes y después de que ocurrieran, hoy día se pueden generar miles de comentarios antes del evento, se comparte el evento en redes sociales, se transmite en vivo usando servicios de streaming, se comentan después en twitter, se documentan en Facebook y hasta hay quien da su propia versión de lo que allí ocurrió en su propio blog.

Se trata de eventos multidimensionales, los hechos relacionados ocurren antes, durante y después, potenciando el efecto sobre los asistentes y sobre gente que jamás pisó el suelo del lugar donde se realizó el vento.

Es así como las marcas deben preparar cuidadosamente sus eventos, y la consideraciones de aspectos relacionados a Redes Sociales deben ser un punto obligatorio en la logística previa. Definir Hashtags, subir material promocional a Facebook y otras redes, incentivar la conversación en twitter,  dotar el evento de infraestructura WiFi, y hasta contratar bloggers, periodistas o fotógrafos para que  alimenten de material las redes son puntos a considerar.

Así que si usted es el responsable de organizar un evento, no debe dejar que el día del evento lo sorprenda sin haber difundido el hashtag adecuado, o que voceros no oficiales sean los únicos que estén contestando los tweets de personas externas al evento y que se interesan por el mismo.