Se que de inmediato muchos de ustedes responderán que es imposible, que la pregunta está mal formulada, ya que Facebook existe en –y gracias a—la Internet. Pero no, la pregunta está bien formulada, ya que nos referimos a terminar con la Internet, tal como la conocemos. Hace apenas unos años se planteaba algo semejante con SecondLife, justo antes de que el fenómeno Facebook tomara fuerza.

Y nes que primero SecondLife ydespués Facebook, han logrado hacer parecer que todo puede existir dentro de ellas, planteando un virtual supresión de la Internet por debajo. ¿Quiere aplicaciones? Allí están disponibles. ¿Necesita comunicarse? Hay desde chats y video conferencias hasta envío de correos –Facebook está estudiando permitir enviar correos desde su sitio a sitios externos. ¿Páginas para su empresa o agrupación? Ya las tiene. ¿Juegos en línea? En Facebook está en el mejor lugar para eso.

Pero si quieren un ejemplo más “real” aquí les va este. La ciudad japonesa de Takeo acaba de re-dirigir su sitio web a una página en Facebook, y con una inversión de menos de US$10.000, pretenden mejorar la interacción con los 51.000 vecinos de la ciudad.

No se si conocen el dato, pero los japoneses no están entre los países que han adoptado a Faceboook d emanera masiva, ya que prefieren redes sociales anónimas. Precisamente por eso la ciudad de Takeo ha querido ir a Facebook, donde la gente usa nombres reales, lo que obligará a que los visitantes que dejen sus opiniones lo hagan de una manera más clara. En el sitio anterior abundaban los comentarios rudos y anónimos.

La ciudad no se encuentra sola en su cruzada por apuntalar Facebook. La oficina del Primer Ministro y la marina japonesa han establecido sus páginas en Facebook.

Ahora bien, la tendencia de reemplazar los websites por páginas de Facebook es aún muy tímida, pero no sería de extrañar que de un momento a otro empezará a ganar momentum, e incluso que Facebook empezara a ver en esto un filón de negocio y empiece a ofrecer versiones pagas de páginas empresariales cargadas de aplicaciones únicas.

Por eso cabe entonces plantearse la duda que es el título de esta nota: ¿Puede Facebook acabar con la Internet?