Haciendo traducciones de artículos técnicos me encontré con una joya que definía a Twitter como  “la popular red de microblogging que los artistas usan para comunicarse con sus fanáticos, las empresas para promover sus productos y sus 175 millones de usuarios suben información útil sobre temas como el tráfico y el surf.” Al comentar con una amiga esta definición poco feliz de Twitter –y mucho más infeliz si se toma en cuenta que aparece en un medio de comunicación sobre tecnología—ella me alerto sobre un cliente que le dijo que estaba llevando a cabo su estrategia de redes sociales con el programador que le estaba haciendo la página web, y que este le definió twitter como: un buscador en tiempo real. ¡Bingo!

Ambos casos se componen en partes iguales de ignorancia y cierta destreza técnica. Quisiera ver al programador que describió mi amiga explicando como un buscador en tiempo real fue capaz de hacer tambalear a los gobiernos de tantos países en los últimos días. O ver al autor técnico que les comenté intentando ganarse la vida dentro de unos meses, sin haber cambiado su opinión acerca de twitter. Pero no se crean que estas personas están solas en su ignorancia.

Ahora bien, el problema no es ser ignorante, sino estar orgulloso de serlo y querer permanecer en ese estado. Ese es uno de los principales motivos por los que decidimos montar este sitio web, compartir información sobre este mundo 2.0, antes de que el mismo nos lleve por delante.

Lamentablemente en redes sociales se da mucho el fenómeno de “yo soy bueno en Facebook/Twitter/Flickr y te voy a decir que debes hacer” algo que si lo llevamos al mundo real veremos que es un contrasentido, o por decir lo menos, una verdad a medias. ¿Buscaría usted a un obeso para que le cocine? ¿Si tiene que escoger un compañero de fútbol a quien elegiría: a Messi, o al comentarista de fútbol del canal de TV local? ¿Para montar una licorería buscaría a un ebrio profesional o a un socio trabajador y abstemio?

¿Se va entendiendo la idea? Ahora y con este contexto en mente vale la pena preguntarse: ¿Para manejar la idea de mi negocio a quién escojo: a mi sobrino con mil amigos en Facebook o a un profesional en mercadeo? Para ayudarme a superar una crisis en Twitter: ¿me apoyo en el más popular de mis amigos o contrato a un comunicador experto en manejo de crisis?

Son estas preguntas las que le permitirán descubrir cuál es el mejor camino para entrar al SocialMedia y no hacerse falsas expectativas. Yo he visto descalificar a expertos por tener un número moderado de seguidores, y sin embargo en las oficinas de Twitter admiran y siguen, casi con religiosidad, los enunciados de McLuhan, que nunca llego a conocer el servicio de microblogging. Es algo que nos debe dar como para pensar un rato.