Klout hace nuevo cambios en su forma de calcular la influencia en social media. “Durante los últimos meses nos hemos centrado en hacer cambios para mejorar la precisión, funcionalidad y transparencia de Klout”, dijeron en su comunicado. Anunciaron estar orgullosos de lanzar actualizaciones a la puntuación Klout, que también incluye un nuevo diseño del sitio.

Pero más allá de la presentación, Klout responde a una de las críticas más comunes de sus detractores: su poca transparencia en la forma de hacer los cálculos. Aún cuando mantiene en secreto los algoritmos que permiten alcanzar cada índice, Klout deja conocer algunos detalles que si bien se intuían, no habían sido expresados previamente.

Incorpora al cálculo nuevos sitios sociales:

  • En Facebook considera las menciones, “likes”, comentarios, suscriptores, cantidad de publicaciones en el muro y el número de amigos.
  • De Twitter, por supuesto, considera la cantidad de seguidores, retweets, respuestas y menciones, además de la presencia en listas de terceros.
  • De Google+ considera comentarios, acciones de compartir  y la acción de dar “+1’s”, que equivale a un like en Facebook.
  • El título o grado académico que la persona haya registrado en LinkedIn, así como la red de contactos profesionales y las recomendaciones o comentarios, son tomadas en cuenta para el cálculo del índice.
  • Inclusive, los sitios chequeados por cada persona en Foursquare, suman al conteo de influencia.

En general son más de 400 las variables que usa en el cálculo. La mayoría de ellas se derivan de combinaciones de atributos distintos en los que se relacionan las reacciones que se derivan de los contenidos posteados en redes sociales.

Parece obvio, pero explica Klout que “por ejemplo, la generación de 100 retweets de 10 tweets contribuirá más al índice que generando 100 retweets de 1.000 tweets”.

También considera la forma cómo las personas interactúan con los contenidos. “Cien retweets de 100 personas diferentes contribuyen más a su puntaje que hacer 100 retweets de una sola persona”.

Muy importante resulta la afirmación que hace respecto a la cantidad de interacciones, versus el modo en que se presentan. “Ser activo no es lo mismo que tener influencia”. Más claro imposible. Esto desarma el argumento que sostienen quienes atiborran a sus seguidores con decenas de actualizaciones banales y retweets de cualquier-cosa  cada día.

“Retweets, likes y actualizaciones son señales de influencia. Sin embargo, la cantidad de ellas no significa toda la historia de la influencia personal. Es importante observar cuánto contenido crea cada persona comparado con la afinidad que éste logra”.

Otro mito que queda al descubierto es el que sugiere que a mayores seguidores mayor influencia. Klout explica claramente que es bueno tener muchas conexiones, pero lo que realmente importa es la forma cómo las personas se comprometen con su contenido. “Nosotros creemos que es mejor tener una menor y más comprometida audiencia que una gran red de personas que no responden a su contenido”.

Queda poco que decir. Este reajuste de Klout, si bien no cambia las reglas del juego; las hace más claras dejando menos espacio a las interpretaciones caprichosas.

Photo by Kris Krüg – Attribution-NonCommercial-ShareAlike 2.0 Generic (CC BY-NC-SA 2.0) en Flickr.