En diversas ocasiones nos hemos referido a la comunicación responsable, entendida ésta desde la conciencia de las implicaciones o consecuencias de lo que hacemos y decimos en medios sociales.

Volvemos sobre el tema a propósito acciones terroristas ocurridas en Egipto y Benghazi (Libia), en las que murieron cuatro personas, entre ellas el embajador de Estados Unidos en Libia. Organizaciones islámicas fundamentalistas se han atribuido los ataques como retaliación por la difusión en YouTube de un video en el que se ofende la figura del Profeta Mahoma.

Medios de prensa internacionales afirman que se trataría de “Innocence of Muslims”, una película atribuida a Sam Bacile, ciudadano norteamericano de origen israelí. El film fue presentado a comienzos de este año en un solitario teatro de Hollywood. Pasó sin pena ni gloria, como se lo merece debido a su temática y a su pobre realización.

El video puede verse en YouTube, aunque no en el canal de Bacile, en el cual solamente hay dos videos de poco más de 13 minutos en las que algunas tomas coinciden con el atribuido a él como provocador de los hechos terroristas.  Nada sugiere que sea la misma película, difundida con dos títulos.

Uno de ellos es “Muhammad Movie Trailer”. El otro “The real life of Muhammad”, una versión muy similar al tráiler anterior.  En ellos se representa la intolerancia y agresiones de fundamentalistas musulmanes contra cristianos, pero también muestra a Mahoma en situaciones que sugieren sexo.

Ahora bien, más allá del contenido, resultan interesantes los hallazgos que se encuentran al revisar las estadísticas que YouTube registra acerca de ambos videos. “The real life of Muhammad” fue cargada en YouTube el 1 de lulio. Durante dos días se habló de ella en la plataforma de chat PalTalk, en Facebook y en intercambios de correo, pero fue el 3 de julio cuando el canal satelital The Way TV (atvsat.com) lo insertó en su site.

The Way TV es un canal dice ser el único canal de televisión satelital que “ayuda a difundir el amor de Cristo y a fomentar la fe Cristiana” entre aproximadamente 40 millones de personas del Medio Oriente, Norte de Africa, Estados Unidos y Canadá.

Solamente 147 reproducciones registra YouTube del video insertado en atvsat.com. Al parecer no fue mucho lo que se habló en redes sociales del video hasta que el 5 de septiembre  un site en idioma árabe hizo una referencia. A partir de allí la curva que representa las vistas en YouTube, se incremente hasta pasar las 20 mil.

“Muhammad Movie Trailer” tiene  un comportamiento similar, pero supera las 200 mil vistas.

Bacile, cuya ocupación principal no está vinculada a la cinematografía, sino a los bienes raíces, admitió que quiso hacer una película política, argumentando que “Estados Unidos pierde mucha gente y dinero en guerras en Iraq y Afganistán, pero nosotros estamos luchando con ideas”, según se lee en The Huffingtonpost. El uso del plural sugiere a alguna organización o al grupo de donantes del dinero con el que se hizo el film.

Otra revelación interesante es que la mayoría de las vistas provienen de Estados Unidos, Túnez, Canadá, Egipto y Australia; en general son hombres entre 25 y 55 años. Lo que no sorprende es que los “no me gusta” superen en proporción de 3 a 1 a los “me gusta”.

El hecho deja la reflexión sobre aspectos importantes:

  • Las acciones de comunicación, sea en formatos tradicionales como el cine y video, o sean directamente en formatos de web 2.0, pueden tener consecuencias  que superan la imaginación. En este caso fue la muerte de cuatro personas.
  • Plataformas sociales como las de YouTube no propician en sí mismas que su contenido tenga relevancia. En necesario el rol del influenciador, sean otros usuarios de redes sociales , medios tradicionales como la televisión, o combinaciones
  • A pesar de la globalización, las acciones en medios sociales pueden impactar segmentadamente según aspectos subjetivos (religión) o más concretos (área geográfica)
  • Cualquier persona (un corredor de bienes raíces) puede poner en práctica una estrategia de comunicación basada en crowdfunding y redes sociales con un objetivo en mente. Lamentablemente en este caso el resultado fue negativo.
  • En Social Media una parte del todo tiene más impacto que el todo. El tráiler tuvo más consecuencias que la película completa.
  • En Social Media el tiempo siempre es presente. La película se proyectó en un cine a principios del año, se subió a YouTube en Julio, pero fue en septiembre cuando se conoció su existencia en virtud, primero, del pronunciamiento de organizaciones fundamentalistas, y luego por la difusión noticiosa de sus acciones.

A pesar de que el título se la película sugiere inocencia, la verdad es que en este caso su producción y difusión tuvo una clara intención beligerante, independientemente del medio en el que se difunde.

Imagen tomada del video “Innocence of Muslims”, de Sam Bacile